Hola, mi nombre es Nico
Nico, nace en un camión tronado en Valencia, donde sus padres malviven encerrados desde hace años.
Su antiguo propietario le separa pronto de su madre para empezar los entrenamientos para utilizarlo en programas de televisión. Llegó a MONA junto con su hermana Sara para reencontrarse con Romie, su madre, pero desgraciadamente no se reconocieron entre sí y no pudieron recuperar la relación truncada de madre-hijo que tenían.
Cuando es rescatado por la Fundación MONA, Nico tiene sólo 3 años, pero acarrea una larga lista de experiencias detrás que seguro que no le hubiera gustado vivir. Tenía problemas psicológicos graves, que le llevaron a autolesionarse la mano izquierda durante dos años para conseguir la atención de los cuidadores.
A principios de 2006, el equipo de neurocirujanos de los dr. Rimbau y Dr. de la Fuente le operaron con éxito en la clínica veterinaria Canis, y desde entonces el estado del Nico mejoró mucho. Una vez recuperado, su grupo le acogió perfectamente y dejó de pedir la atención de los humanos. Pero no dejó de tener heridas, porque aunque desde su operación dejara de autolesionarse.
Muchos como Nico han vivido largos años en absoluta soledad y terribles condiciones, pero gracias al testamento solidario de personas como tú, la Fundación MONA es capaz de proporcionar un excelente hogar a estos primates rescatados, donde se recuperan viviendo en familia con sus congéneres, en un entorno natural.
Incluir a MONA en tu testamento, es hacer herederos de una segunda oportunidad a estos primates. Cuando haces testamento solidario a favor de la Fundación MONA, libras del sufrimiento y concedes una vida más digna a otros como Nico. ¿Quiéres saber más?






