«Siempre he tenido la ilusión de contribuir a conseguir una sociedad mejor, más solidaria y comprometida. Y creo que solo lo lograremos a través de la infancia.»
«Hice testamento solidario a favor de ACNUR en agosto del año 2015, justo cuando cumplí 45 años. Desde siempre he estado muy conciencia con esta causa de las personas refugiadas y tenía claro que quería seguir colaborando cuando ya no esté. Además, desde el área de testamento solidario de ACNUR me facilitaron mucho el tema.»
«Yo, a mi edad, ya tengo hecho testamento e incluye un legado solidario. Creo que es una figura positiva y transparente, no perjudica para nadie, y menos para los herederos.»