Cuando una persona fallece sin haber hecho testamento, no desaparece la herencia ni queda todo “en el aire”. Lo que ocurre es que deja de decidir la persona fallecida y pasa a decidir la ley. A esto se le llama herencia intestada, sucesión intestada o sucesión abintestato.

La ley establece quiénes son los familiares llamados a heredar y en qué orden. Pero ese reparto legal no siempre coincide con lo que la persona habría querido. Por eso, morir sin testamento puede generar trámites más largos, gastos adicionales y conflictos familiares que, en muchos casos, podrían evitarse con una planificación sencilla.

Además, hay algo importante: si una persona quería dejar una donación a una causa solidaria, esa voluntad debe constar en un testamento válido. Si no hay testamento, una intención no escrita no basta.

¿Qué es una herencia intestada?

Una herencia intestada es la que se abre cuando una persona fallece sin testamento válido. También puede ocurrir cuando el testamento no regula toda la herencia o cuando la persona designada como heredera no puede o no quiere heredar y no se ha previsto una alternativa.

En estos casos, la ley actúa como una especie de “testamento supletorio”. Determina quién hereda, aunque la persona fallecida nunca hubiera expresado esa voluntad.Esta es la principal diferencia entre hacer testamento y no hacerlo. Con testamento, dentro de los límites legales, puedes ordenar tu herencia, proteger a determinadas personas y decidir si quieres incluir una causa solidaria. Sin testamento, se aplica el orden previsto por la ley.

¿Quién hereda si no hay testamento?

La respuesta depende de la normativa civil aplicable. En España existe una regla general en el Código Civil, pero algunos territorios tienen derecho civil propio, como Cataluña, Aragón, Galicia, País Vasco, Navarra o Baleares, entre otros. Además, puede ser relevante la vecindad civil de la persona fallecida, no solo el lugar donde vivía.

Dicho esto, en el derecho común el orden general es el siguiente.

  • Hijos y descendientes: Si la persona fallecida tenía hijos, ellos son los primeros llamados a heredar. Si alguno de los hijos hubiera fallecido antes, sus descendientes pueden ocupar su lugar en determinados casos.
  • Padres y ascendientes: Si no hay hijos ni otros descendientes, pueden heredar los padres o, en su defecto, otros ascendientes. Si existe cónyuge viudo, también pueden corresponderle determinados derechos.
  • Cónyuge viudo: Si no hay descendientes ni ascendientes, en derecho común el cónyuge viudo es llamado a heredar antes que hermanos, sobrinos u otros parientes. Aquí conviene distinguir entre matrimonio y pareja de hecho. En derecho común, la pareja de hecho no tiene, con carácter general, los mismos derechos sucesorios intestados que el cónyuge.
  • Hermanos, sobrinos y otros familiares: Si no existen descendientes, ascendientes ni cónyuge con derecho a heredar, la ley puede llamar a hermanos, sobrinos y otros familiares dentro del límite legal. En la práctica, esta fase puede complicar bastante la herencia: hay que acreditar parentescos, localizar familiares y coordinar a personas que a veces tienen poca relación entre sí.
  • El Estado o la administración competente: Si no hay familiares con derecho a heredar y tampoco existe testamento, la herencia puede terminar correspondiendo al Estado o a la administración que proceda según la normativa aplicable. Para muchas personas sin descendientes, este es un motivo importante para hacer testamento: prefieren decidir expresamente quién recibirá sus bienes, ya sean personas cercanas o entidades no lucrativas.

¿Qué trámites hay que hacer si no hay testamento?

Cuando no hay testamento, los herederos deben acreditar primero quiénes son. El proceso suele empezar con el certificado de defunción y el certificado de últimas voluntades, que permite comprobar si la persona fallecida otorgó o no testamento.

Si el certificado confirma que no existe testamento, habrá que tramitar una declaración de herederos abintestato. Este trámite se realiza normalmente ante notario y sirve para determinar quiénes son los herederos legales.

La declaración de herederos no reparte por sí sola los bienes. Después será necesario hacer inventario, valorar bienes y deudas, aceptar la herencia, repartirla y cumplir las obligaciones fiscales correspondientes, como el Impuesto sobre Sucesiones y, si hay inmuebles urbanos, la plusvalía municipal cuando proceda.

¿Conflictos habituales en una herencia sin testamento?

El problema de una herencia intestada no es solo jurídico. Muchas veces también es emocional. La falta de instrucciones claras puede hacer que afloren expectativas distintas dentro de la familia.

Uno de los conflictos más frecuentes aparece cuando alguien pensaba que heredaría una persona concreta, pero la ley llama a otra. Puede ocurrir con parejas no casadas, familiares que convivían con la persona fallecida, cuidadores informales o personas muy cercanas que no tienen parentesco suficiente para heredar sin testamento.

También son habituales los desacuerdos sobre bienes concretos: una vivienda familiar, una segunda residencia, joyas, recuerdos personales o cuentas bancarias. Si nadie dejó dicho qué debía ocurrir con esos bienes, el reparto puede convertirse en una fuente de tensión.

Cómo evitar conflictos: haciendo testamento

Hacer testamento es una forma sencilla de reducir incertidumbre. No es necesario tener un gran patrimonio ni una situación familiar compleja. Basta con querer dejar claras las propias decisiones.

El testamento permite ordenar quién recibirá los bienes, prever sustituciones, dejar legados concretos, proteger al cónyuge o pareja dentro de lo legalmente posible y facilitar los trámites a los herederos.

Además, el testamento puede modificarse. Si cambian las circunstancias familiares, personales o patrimoniales, se puede otorgar uno nuevo. Por regla general, el último testamento válido será el que se tenga en cuenta.

Testamento solidario: decidir también el impacto de tu herencia

El testamento solidario consiste en incluir en el testamento a una o varias organizaciones sin ánimo de lucro, ya sea como herederas, coherederas o legatarias. Puede dejarse una cantidad concreta, un porcentaje, un bien determinado o una parte de libre disposición, según cada caso.

No hace falta elegir entre cuidar a la familia y apoyar una causa solidaria. Es posible hacer ambas cosas, siempre respetando las legítimas que correspondan cuando existan herederos forzosos.Por eso, el testamento solidario no solo es una herramienta jurídica. También es una forma de convertir tus valores en una decisión concreta y duradera.

Conclusión: si no decides tú, decidirá la ley

La herencia intestada resuelve legalmente qué ocurre cuando no hay testamento, pero no siempre refleja la voluntad real de la persona fallecida. Puede dejar fuera a personas importantes, generar trámites adicionales y provocar conflictos que habrían podido evitarse.

Hacer testamento permite decidir con claridad, proteger mejor a quienes quieres y ordenar el destino de tus bienes. Y si deseas que parte de tu patrimonio contribuya a una causa social, el testamento solidario es la vía para dejarlo previsto de forma válida.Tu herencia puede ser más que un reparto de bienes. Puede ser una forma de cuidar, evitar conflictos y seguir ayudando.
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